T U L I P – Elección Incondicional (4)

Ver artículos anteriores: “Tulip: Doctrinas de la Gracia (Introducción)” – “Depravación Total (1)” – “Depravación Total (2)” – “Elección Incondicional (1)” “Elección Incondicional (2)” – “Elección Incondicional (3)

En la entrega anterior nos ocupamos de analizar un pasaje de Escritura que en apariencia sugiere una Predestinación basada en la Omnisciencia de Dios y no en su Soberanía (1 Pedro 1.1-2), y hoy esperamos hacer lo propio con otro pasaje de Escritura:

“Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó” (Romanos 8.29-30 LBLA)

La frase en el idioma original es enfática en función del “conocimiento previo”, y de nuevo son importantes las palabras utilizadas:

ὅτι οὓς προέγνω, καὶ προώρισεν

oti oys proegno, kai proorisen

“porque a los que conoció de antemano también predestinó”

La intención de este pasaje de Escritura es explicar la manera en que el Espíritu Santo obra en nuestras oraciones para comunicarles apropiadamente al Padre (vv. 26-28), y particularmente para enseñar quiénes son los que son “llamados conforme a Su [de Dios] propósito”. Para explicar esto se mueve en un esquema para detallar el proceso de Salvación:

  1. Son “conocidos de antemano”, luego
  2. Son “predestinados”, luego
  3. Son “llamados” (en el tiempo apropiado), luego
  4. Son “justificados” (al imputárseles la justicia de Cristo), y luego
  5. Son “glorificados” (es la tarea futura, cuando nuestros cuerpos resuciten y sean transformados a la manera de nuestro Cristo Resucitado)

A primera vista llama la atención que en el proceso no se menciona la respuesta de los llamados, es decir, Pablo no comunica que como parte del proceso de salvación se requiere la respuesta positiva de los que son llamados, y por eso el proceso pasa del llamado a la justificación, y es que aunque la justificación viene por la fe en Cristo Jesús (Romanos 5.1), esta fe es un regalo del Padre (Efesios 2.8). Esto es coherente con las enseñanzas de Cristo Jesús en el Evangelio de Juan:

“Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final” (Juan 6.44 LBLA)
“Pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre” (Juan 10.26-29 LBLA)

En el primer texto se observa que el Padre no pregunta y, por lo tanto, no espera respuesta, simplemente arrastra (es la traducción literal de la palabra griega ἑλκύσῃ, arrastrar, empleada aquí) hacia al Hijo los que de antemano determinó salvar. El segundo explica porque los que no son “arrastrados” por el Padre no pueden venir a Cristo por su propia cuenta pues no son de sus ovejas. De acuerdo con el Señor: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen”, reminiscencia de lo que dijo en los vv. 14-15:

“Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen, de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.” (Juan 10.14-15 LBLA)

La palabra para “conocer” aquí es justo la misma raíz (γινώσκω, ginosko) que se utiliza en Romanos 8.29-30 (προέγνω, proegno, que es la conjugación de προγινώσκω, proginosko en tercera persona del singular). Esta es la forma verbal de la misma palabra utilizada en 1 Pedro, por lo que su significado en este pasaje es igual al que antes aprendimos: relación entre el que conoce y el objeto conocido, no un conocimiento de oídas. Esto es evidente en el texto de Juan 10, donde Jesús resalta su relación íntima con sus ovejas al compararlas con la relación que tienen Él y el Padre. Si algo conoce anticipadamente el Padre es nuestra incapacidad, nuestra pecaminosidad, y aún así decidió establecer los medios para una relación con nosotros.

La respuesta definitiva a la verdadera forma de predestinación que predica y enseña el apóstol Pablo (inspirado por el Espíritu Santo) la comprendemos al leer sin prejuicios lo que nos dice en Romanos 9, cuando utiliza la elección de Jacob sobre Esaú (cuando ambos estaban en el vientre de su madre y aún “no habían hecho ni bien ni mal) para explicar la Elección Incondicional:

“¿Qué diremos entonces? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo! Porque Él dice a Moisés: tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión. Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para demostrar mi poder en ti, y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra. Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece. Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, todavía reprocha Dios? Porque ¿quién resiste a su voluntad? Al contrario, ¿quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Dios? ¿Dirá acaso el objeto modelado al que lo modela: Por qué me hiciste así? ¿O no tiene el alfarero derecho sobre el barro de hacer de la misma masa un vaso para uso honroso y otro para uso deshonroso? ¿Y qué, si Dios, aunque dispuesto a demostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia a los vasos de ira preparados para destrucción? Lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia, que de antemano Él preparó para gloria” (Romanos 9.17-23 LBLA)

Este texto es clave, y leído con humildad y actitud de ser enseñado (no de pelear con el texto) nos dice con total claridad que Dios es soberano en todos los aspectos relacionados con nuestra elección. En esto y para esto es la Predestinación:

A. La Predestinación es conforme con el carácter Justo de Dios (Romanos 9.14-18); el ser humano considera la “justicia” como un acto de merecido reconocimiento por las buenas acciones, pero en Dios la Justicia es perfecta, completa, y requiere de los actos de los hombres el ser perfectos y completos como Dios espera. Justicia no es igualdad de oportunidades, pues siendo que todos somos totalmente depravados por naturaleza, nuestros pecados nos hicieron merecedores de vivir separados de Dios. La actitud de Faraón (endurecer su corazón) no es extraña, más bien es común: todos nosotros, de manera natural y sin coerción alguna, rechazamos el Evangelio a la primera y es la voluntad del Señor la que vence nuestra dureza y voluntad dañada por el pecado para “arrastrarnos” a Cristo. La justicia tiene que ver con condenar a los pecadores, los que endurecen su corazón, pero la gracia se muestra en tener misericordia de algunos de estos, inmerecedores pecadores. No erremos, no hay quien “quiera” ni quien “corra” a buscar a Dios (Romanos 3.10-12), es todo lo opuesto (Romanos 1.21-32). Tal como dijera Spurgeon:

“Entre las almas perdidas en el infierno, no hay una que pueda decir ‘yo fui a Jesús y Él me rechazó’”

B. La Predestinación establece la soberanía de Dios sobre todo lo creado (vv. 19-21); así es, la autoridad del hombre está sobrevalorada, pues Dios no ha cedido Su autoridad a los seres humanos. El punto aquí es que la soberanía de Dios es tal que el ser humano no puede cuestionarle acerca de lo que decide; el hecho de que el Pablo recoja esta cuestión aquí (la pregunta sobre si hay injusticia en Dios) es una muestra del razonamiento humano que desprecia la realidad sobre la elección incondicional, tal como dice Edwin H. Palmer:

“La acusación de injusticia en Dios sólo puede surgir sobre la base de una elección incondicional; porque al hombre le parece una tontería hablar de un Dios bueno y justo que simplemente elige a Jacob y pasa por alto a Esaú, especialmente cuando Jacob no es mejor ni más digno que Esaú. Es una tontería, piensa. Dios debe ser injusto. Por tanto, el mismo hecho de que Pablo plantee la cuestión de la injusticia presupone que está hablando de elección incondicional.”

Una gran verdad es dicha aquí: nadie puede resistir la voluntad de Dios. Justamente por esto nadie puede cuestionarle tampoco qué hace, ni porqué o para qué. Como Todopoderoso alfarero puede hacer las vasijas que quiera y con los propósitos que desee. Pero no es que Dios simplemente hace lo que desea, es que lo que hace es justo y consistente con su justicia. Si Dios no castigara el pecado en la humanidad y tuviera misericordia de todos entonces no sería justo; si, por el contrario, destruyera justamente a todos a causa del pecado entonces sería mentira cuando la Escritura dice que Él es amor. Si cada uno pudiera escoger recibirle o rechazarle, entonces Él no sería soberano, lo sería el hombre. Pablo plantea la pregunta lógica con la que los seres humanos quieren cuestionar las decisiones del Dios soberano y la responde demostrando que el ser humano carece de cualquier forma de autoridad para cuestionar al Todopoderoso Dios.

C. La Predestinación plantea que el Todopoderoso Alfarero recibe siempre la gloria que merece (vv. 22-24); de la misma masa de Depravación Total, Dios ha querido crear vasijas para gloria (exaltar su misericordia) y otras para destrucción. Dios, como soberano, ha decidido que las “riquezas de su gloria” sean mostradas por la misericordia que ha decidido tener por los vasos que, de una masa de Depravación Total, transformó en instrumentos útiles y honrosos. Es Su gloria y no la nuestra.

Amados hermanos, contender con nuestro Dios sobre el porqué de sus actos y decisiones es un sin sentido, un perder el tiempo, más bien deberíamos aprovechar la oportunidad que tenemos de ser vasijas hechas para comunicar las riquezas de su gracia, exaltando la grandeza de la misericordia del Dios que quiso salvarnos. Al vernos en lugares honrosos recordemos siempre que no estamos allí por nosotros ni para nosotros, estamos allí porque Dios en Su amor y misericordia quiso, por Su Gracia, colocarnos en esta posición privilegiada. Demos gloria, somos hijos de Dios por siempre.

Dios les bendice.

Un comentario en “T U L I P – Elección Incondicional (4)

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