T U L I P – Perseverancia de los santos (3/3)

El viaje ha sido largo pero marvilloso. Hemos atrevesado cada una de las Doctrinas de la Gracia, y al concluir aquella que se ocupa de la Perseverancia de los Santos en esta entrega, pretendemos igualmente concluir la serie en general.

Aunque el Perfecto, Completo y Trino Ser de Dios se encuentra involucrado en cada una de las diferentes expresiones de las Doctrinas de la Gracia que reconocemos por el acróstico TULIP, un enfoque individual (en el que aún el ser humano tiene una participación) puede considerarse, y a continuación explico...

T U L I P – Perseverancia de los santos (2)

La Perseverancia de los Santos no se refiere únicamente a la consecución de una salvación futura pero indiferente a la vida presente. Aunque la salvación es por pura gracia y esta depende por completo de la voluntad de nuestro Dios y Padre, no hemos sido rescatados de nuestra vana manera de vivir a un precio tan precioso y alto para que continuemos separados de Dios, sin comunión íntima con nuestro Padre, viviendo todavía en nuestros pecados.

“¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde? ¡De ningún modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6.1-2 NBLA)

Aunque somos libres de las consecuencias del pecado en la eternidad, igualmente somos libres de la influencia y autoridad del pecado en nuestras vidas, de manera que ahora podemos vivir conforme al deseo de Dios, dispuestos a llevar nuestra cruz y seguir a nuestro Señor Jesucristo. El apóstol Pablo nos explica que la nueva vida en Cristo trae consigo libertad sobre la esclavitud del pecado, y por lo mismo debemos esforzarnos permanentemente en presentar nuestros “miembros” (como los ojos o las manos en Mateo 5.29-30), que es lo mismo que decir someter nuestro cuerpo, a la esclavitud de la justicia que nos fue imputada por vía de Cristo para que ENTONCES podamos ver en nuestras vidas los frutos de la santificación...

T U L I P – Perseverancia de los santos

Mucho antes de la disputa iniciada por los seguidores de Jacobo Arminio contra las enseñanzas hechas populares por Juan Calvino, era ya del interés de los creyentes entender la situación de eternidad en aquellos que decían haber conocido a Cristo como Señor y Salvador. Pudiéramos considerar esta preocupación a partir de varias situaciones planteadas en el texto del Nuevo Testamento: la expulsión temprana de Simón el mago luego de este haber creído, las deserciones ministeriales y congregacionales de personajes como Demas, la muerte de algunos como resultado de las persecuciones locales o imperiales, planteaban inquietudes con relación a la seguridad de la eterna salvación de los creyentes. De todas estas, es probablemente el pecado y sus efectos en el creyente la que mayor preocupación debía generar, y dar respuesta a situaciones específicas de inconductas en el seno de la iglesia fue una necesidad...

T U L I P – Gracia Irresistible

T U L I P : Doctrinas de la Gracia - Gracia Irresistible

Para entender el concepto de Gracia Irresistible (“I” de “TULIP”) es necesario primero aceptar como válidos los de Depravación Total y Elección Incondicional (la “T” y la “U” de “TULIP”), por lo que partiré del supuesto que ambos conceptos de esta maravillosa Doctrina de la Gracia son aceptados como bíblicos y correctos.

Una muy buena definición de Gracia Irresistible la comparte John Piper en su libro “Five Points: Towards a Deeper Experience of God’s Grace”:

“La doctrina de la gracia irresistible significa que Dios es soberano y puede vencer todas las resistencias cuando quiere.”

La Escritura nos afirma como una vedad que no necesita ser demostrada (axiomática) que Dios es soberano y que su voluntad no puede ser resistida:

“Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada, mas Él actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo y entre los habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano, ni decirle: “¿Qué has hecho?” (Daniel 4.35, LBLA; vs. Salmo 115.3, Job 42.2)...