El Dios que Predicamos

(Este estudio corresponde al Segundo Encuentro en el material de evangelismo de la Congregación Bíblica Cristiana Las Caobas)

El propósito de esta lección es aprender acerca de la relación de Dios con su creación, y resaltar lo singular y único que es el Dios que predicamos. Los temas a tratar son:

  • El Dios que predicamos es Creador
  • El Dios que predicamos es Único
  • El Dios que predicamos es Santo
  • El Dios que predicamos es Amor

Dios es Creador:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. (Génesis 1:1 RVR60)

La Palabra de Dios inicia estableciendo como verdad indiscutible que todo cuanto vemos fue creado por Dios, no por el azar:

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. (Hebreos 11:3 RVR60)

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (S.Juan 1:1-3 RVR60)

Dios no es sólo el Creador de todas las cosas, es quien las sustenta, las mantiene. Muchos inician proyectos hermosos y útiles sólo para abandonarlos al comprobar lo difícil de mantenerlos, o el poco resultado que les traerá el invertir en ellos luego de terminados los proyectos, pero no es así con el Señor pues Él crea y mantiene su creación conforme a sus deseos y propósitos:

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosasPorque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. (Hechos 17:24, 25, 28 RVR60)

Siendo Creador y Sustentador, entonces también es Dueño:

De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos. (Salmos 24:1, 2 RVR60)

Dios es Único:

Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto… He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes… Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia desp6ués de ti… Éste es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros… Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre. Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir? (Génesis 17:1, 4, 7, 10, 15-17 RVR60)

¿Cómo se identificó el Señor ante Abraham? (v. 1)

¿Qué le prometió Dios a Abraham? (vv. 2-8)

¿Por qué tal promesa era imposible en términos humanos? (vv. 15-17)

Pero la Palabra de Dios enseña que para el Dios que predicamos nada es difícil:

¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo. (Génesis 18:14 RVR60)

Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y éste es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; porque nada hay imposible para Dios. (S. Lucas 1:36, 37 RVR60)

Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. (S. Lucas 18:27 RVR60)

Este Dios que es Todopoderoso es también capaz de existir y llenar todo lo creado, conociendo así todas las cosas que han sido, que son, que serán, y aún las que pudieran haber sido:

Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. (1 Samuel 16:7 RVR60)

Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. (Job 42:2 RVR60)

Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito. (Salmos 147:5 RVR60)

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz. Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. (Salmos 139:1-13 RVR60)

¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? (Jeremías 23:23, 24 RVR60)

Dios es Santo:

Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. (Isaías 57:15 RVR60)

En nuestra sociedad acostumbramos a establecer leyes justas y tradiciones que determinan la calidad de la conducta y los valores morales que deben ser apreciados y respetados. Tales leyes y valores se aceptan y aplican por la voluntad de la mayoría, y quienes se sienten en desacuerdo con ellos apelan a diferentes instancias de autoridad: Juzgados, Supremas Cortes, Tribunales Constitucionales. Sin embargo, la Biblia dice que hay un único y supremo estándar de moralidad y justicia con el cual todos deben compararse: la Santidad de Dios.

Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra. (Levítico 11:44 RVR60)

Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. (1 Pedro 1:15, 16 RVR60)

Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados. Si dejareis a Jehová y sirviereis a dioses ajenos, él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien. (Josué 24:19, 20 RVR60)

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. (Isaías 6:3 RVR60)

La Biblia ilustra la Santidad de Dios como una luz pura, que no tiene manchas ni asomo de oscuridad:

Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. (1 Juan 1:5 RVR60)

Supongamos en la figura siguiente que el cuadro representa la Santidad de Dios, si marcáramos en el mismo el más pequeño punto, imperceptible a nuestro ojo, esa mancha haría que el cuadro ya no representara lo Santo que es nuestro Dios:

Y tú, ¿crees que en tu vida no hay un sólo minúsculo punto que manche tu santidad personal?

Dios es Amor:

El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. (1 Juan 4:8-10 RVR60)

El amor es una de las cosas más altamente valorada en nuestras comunidades, y esto se refleja en las canciones populares, en las festividades de San Valentín, Día de las Madres, del Padre, etc. A todos se nos enseña el amor y su valor para ser una especie de pegamento que une y mantiene unidos a los que se aman:

Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. (Colosenses 3:14 RVR60)

Sin embargo, el amor es más que una emoción o sentimiento, el amor se muestra en acciones concretas. Dios nos ama, y su amor es tal que dio a la muerte a su Único Hijo para que mediante ese sacrificio pudiéramos recibir perdón de pecados (esas manchas en nuestra santidad personal) y así poder “vincularnos”, relacionarnos con Él.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y ésta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (S.Juan 3:16-21 RVR60)

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:6-8 RVR60)

Conclusión

El Dios que predicamos es Creador de todas las cosas, y Sostiene su creación con su gran poder. Como Creador y Todopoderoso, nuestro Dios puede hacer y hace lo que quiere, nadie puede estorbarle. Siendo Santo como es, no hay pecado o mancha que habite delante de Él. Él, sin embargo, que Conoce todas las cosas, sabe de nuestras manchas y aún así nos ama y muestra su Amor dando a su Hijo para morir en la cruz y darnos oportunidad de tener relación con Él, el Dios Único.