Definir a Dios es imposible. Su infinita eternidad, poder y gloria, la perfección de carácter, son ideas con las que ningún ser creado puede siquiera soñar, mucho menos comprender completamente. Nuestras metes finitas y pequeñas no pueden ser capaces siquiera de nombrar o describir adecuadamente las perfecciones del ser de Dios. Es por esta razón …