TULIP: Doctrinas de la Gracia – Elección Incondicional (3)

Entender las Doctrinas de la Gracia, y muy particularmente lo relacionado a la Predestinación, resulta ser un reto para todo cristiano. A partir de nuestra caída en Adán, la humanidad perdió el rumbo y la perspectiva de la vida; encontrar la plenitud en rendirse a la soberanía del Creador no es ya una acción natural al ser humano, pero sí el considerarse cada uno su propio soberano. Esta actitud persiste incluso en aquellos que por su Soberana Gracia hemos sido redimidos. Es por esta razón que George Whitefield dijera que “todos nacemos arminianos”, es decir, todos nacemos entendiendo que hay suficiente bondad en nosotros y todavía más autoridad para elegir nuestro destino. Es precisamente esta idea de soberanía y bondad autóctona la que nos hace renegar del concepto bíblico de Predestinación.

TULIP: Doctrinas de la Gracia – Elección Incondicional (2)

La Elección Incondicional es un acto soberano de un Dios soberano. En sus tratos con el ser humano probablemente no hay otra acción que manifieste tanto la soberanía del Señor como la Elección Incondicional. John Piper define la Elección Incondicional de la siguiente manera:

“Elección se refiere a Dios escogiendo a quién salvar. Es incondicional en el sentido de que no hay ninguna condición que el hombre deba cumplir antes de que Dios elija salvarlo. El hombre está muerto en delitos y pecados. De modo que no hay ninguna condición que pueda cumplir antes de que Dios elija salvarlo de su muerte.” John Piper (traducido de “Five Points – Towards a Deeper Experience of God’s Grace”)

TULIP: Doctrinas de la Gracia – Elección Incondicional

Recién hemos completado nuestro estudio sobre la Depravación Total (“T” de TULIP , por Total Depravity en inglés) y por la gracia de Dios avanzamos hoy hacia la “U”: Elección Incondicional (Unconditional Election, en inglés). Como sabemos, las Doctrinas de la Gracia están íntimamente vinculadas, es imposible estar de acuerdo con una y negar las demás, ellas forman una firme cadena que garantiza y sostiene la eterna salvación de aquellos que han pasado de muerte a vida. Cada una de estas doctrinas muestran una progresión, un desarrollo sistemático, que lleva desde la muerte a causa del pecado (Depravación Total) hasta la mencionada eterna y segura salvación (Perseverancia de los Santos).

"Las Doctrinas de la Gracia ... forman una firme cadena que garantiza y sostiene la eterna salvación de aquellos que han pasado de muerte a vida"

TULIP: Doctrinas de la Gracia – Depravación Total (2)

Al escuchar la expresión “Depravación Total” es imposible no reaccionar visceralmente. Aquellos que siguen a Pelagio y Arminio, que entienden hay en el ser humano la bondad suficiente para buscar a Dios y su salvación, se indignarían ante la idea de que una expresión tan horrible y cruel pudiera describir a la humanidad. Edwin H. Palmer, en su libro “Five Points of the Calvinism, A Study Guide” hace algunas consideraciones importantes con relación a lo que no es “Depravación Total” y me permito citarlo a continuación:

“Ser totalmente depravado no significa que una persona sea tan intensamente malvada como sea posible, sino tan extensamente malvada como sea posible ... No solo los pecados del hombre no son tan malos como podrían ser, sino que tampoco son tan completos como deberían ser. Un hombre no comete todos los pecados posibles.”