MATEO 1:19
Ἰωσὴφ δὲ ὁ ἀνὴρ αὐτῆς, δίκαιος ὢν καὶ μὴ θέλων αὐτὴν δειγματίσαι, ἐβουλήθη λάθρᾳ ἀπολῦσαι αὐτήν.
Entonces José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo denunciarla públicamente, quiso abandonarla en secreto. (NBLA)
¿Cómo se ve la justicia bíblica en la práctica? Cuando se enfrenta a lo que parecía ser un claro caso de infidelidad por parte de su prometida, José decide divorciarse de ella en secreto. Mateo 1:19 indica dos factores claves (además de la presunción de la culpabilidad de María) que nos ayudan a entender su plan para lidiar con el problema. Estos dos factores están indicados en dos participios que aparecen entre la referencia inicial a José como esposo de María y la cláusula final, que contiene el verbo principal y nos dice su decisión.
Los participios relevantes podrían traducirse como «siendo justo [δίκαιος ὢν] y no queriendo [μὴ θέλων] denunciarla públicamente». Pero estos participios pueden entenderse de más de una manera, y la traducción al español que acabamos de dar no ofrece la misma variedad de interpretaciones que el griego. La mayoría de los intérpretes consideran que ambos participios son causales: José actuó como lo hizo porque era justo y no quería hacer un ejemplo público de María denunciándola como una mujer inmoral. Algunos, sin embargo, argumentan que dado que tanto la ley romana como la tradición judía eran claras en que la justicia requería la denuncia pública de la infidelidad, para que la parte inocente no fuera culpable de condonar o encubrir el pecado en la comunidad, el primer participio debe tomarse como concesivo (es decir, «a pesar de ser justo y porque no estaba dispuesto a hacer de ella un ejemplo, él decidió…»).
La percepción que uno tenga de la relación lógica entre la naturaleza de la justicia y el plan de José depende en gran medida de la comprensión que uno tenga de la naturaleza de la justicia. Si bien es cierto que las tradiciones legales romanas y judías requerían la exposición de la infidelidad sexual, el texto presenta claramente a José como justo y a la vez reacio a someter a María a la denuncia pública. El participio presente indica no que él había sido justo y que pensó en actuar injustamente en este caso, sino más bien que era justo incluso cuando decidió su plan de acción. La única pregunta es si su decisión fue inesperada a la luz de su justicia (si el participio se toma como concesivo) o fue un resultado directo de su justicia (si se toma como causal). Sugiero que, si bien los participios paralelos tenderían a sugerir que ambos deberían tomarse como causales, la cuestión es una que se aclarará a medida que los lectores se abran camino a través del resto del evangelio.
El evangelio de Mateo busca transformar nuestra comprensión de la verdadera naturaleza de la justicia a la luz de su redefinición por parte de Jesús y por el relato de Mateo de su historia. En este evangelio queda claro que para Jesús (y Mateo), la misericordia y la compasión no están reñidas con la justicia, sino que son marcas cruciales de justicia, tal como lo están en el Antiguo Testamento. Jesús no exige la misma justicia que los escribas y fariseos, sino una justicia mayor (5:20), una que lleve a sus discípulos a mostrar misericordia al más pequeño de sus hermanos (25:34-40). Jesús enfatizó el tema de Oseas 6:6: Dios prefiere la misericordia sobre el sacrificio (Mateo 9:13; 12:7), y demostró cómo se ve esa preferencia al hacerse amigo de los recaudadores de impuestos y pecadores. Su sacrificio en la cruz se trata de extender misericordia a nosotros pecadores en lugar de dejarnos a nuestra propia destrucción.
Para cuando terminamos el evangelio de Mateo, está claro que incluso si el plan de José parecía inesperado de acuerdo con las percepciones tradicionales de la justicia, era lo que uno esperaría a la luz de la comprensión transformada de la justicia enseñada y modelada por el mismo Jesús. Fue ese tipo de rectitud lo que llevó a José a pensar y actuar como lo hizo.
Roy E. Ciampa, traducido de «Devotions on the Greek New Testament: 52 Reflections to Inspire and Instruct»:
