El Verbo de Dios

«En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.» Juan‬ ‭1:1-3‬ ‭RVR1960‬‬

La principal tarea del estudiante serio de las Sagradas Escrituras es entender el mensaje como fue comunicado originalmente; la relación entre el escritor inspirado por el Espíritu Santo y los lectores originales, además del propósito por el cual el primero se comunica con los otros son vitales al momento de entender la organización del material del libro y su contenido. Pocos libros del Nuevo Testamento facilitan la tarea del estudiante como el Evangelio de Juan:

«Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.» Juan‬ ‭20:30-31‬ ‭RVR1960‬‬

La intención, pues, del autor es mucho más que la de informar acerca de algunos hechos históricos, relevantes, de la vida de Jesús de Nazaret, pero más bien que los lectores sean convencidos (el verbo “creer” es el griego πιστεύω, que significa “confiar”, “tener fe”) de que Jesús es:

  1. El Cristo, el Mesías prometido en el Antiguo Testamento para liberar de la esclavitud al Pueblo de Dios, y establecer un reino de justicia perdurable.
  2. El Hijo de Dios; no “un hijo de Dios”, pero más bien “EL Hijo de Dios”, pues la relación que hay entre el Padre y su Hijo Jesús es única e irrepetible.

Además, Juan espera que el convencimiento de los lectores de los asuntos antes mencionados produzca un cambio eterno en la vida de los lectores: vida en el nombre de Jesús. Esta frase comunica:

a. La necesidad de tomar una decisión; al reconocer quién es Jesús, y ser convencidos de que es “el Cristo, el Hijo del Dios Viviente”, nos es necesario decidir cuál es su lugar en nuestras vidas, pues como Mesías nos trae normas de libertad y justicia, y como Hijo de Dios nos aplica tal libertad y justicia para que ahora seamos capaces de tener comunión real con el Padre.

b. La realidad de que esta decisión es una verdad cada día; el verbo “creyendo” en el griego original es una conjugación del verbo “creáis”, en presente activo participio, lo que quiere decir que los creyentes intencionalmente confían continuamente que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios Viviente.

c. La vida como beneficio de nuestra fe; dos cosas pudiera significar esta frase de “tengáis vida en su nombre”. La primera es que a no ser que se confíe en el nombre de Cristo no se tiene vida. ¡Así mismo! La idea de que una vida sin Cristo es en realidad la muerte inicia en el Génesis, cuando Dios dice a Adán que si le desobedece “ciertamente morirás”, y es justo lo que Jesús como Mesías e Hijo Unigénito del Padre viene a corregir, sólo se necesita creer en Él, en “su nombre” para tener vida.

A no ser que se confíe en el nombre de Cristo no se tiene vida

La segunda es que una vez se confía en Cristo se tiene una nueva vida. No se puede confiar en Cristo y no luchar por vivir conforme a esa vida nueva que nos separa de la muerte, que nos permite acercarnos al Padre Celestial.

Durante las semanas siguientes continuaremos nuestras reflexiones en el Evangelio de Juan, y nuestra sincera oración es que podamos crecer en fe y confianza en nuestro Señor Jesucristo.

Dios les bendice.

Referente a la Palabra de Dios

La lectura, meditación y aplicación de la Palabra de Dios ocupa un lugar predominante en nuestro tiempo devocional con Dios. De la adecuada interpretación de las Escrituras dependerá nuestro vigor y crecimiento espiritual. La interpretación de las Escrituras tiene dos aspectos importantes a la hora de interpretarla: 1) Dependencia del Espíritu de Dios (Juan 14:26; 1 Cor. 2:12-14; 1 Juan 2:27); 2) La investigación inductiva (1 Pedro 1:10-11).

Por hoy dejo las siguientes recomendaciones a la hora de tener frente a nosotros el texto bíblico:

Recomendaciones generales:

1. Escoger siempre el mismo lugar, preferiblemente nuestra habitación.
2. Escoger un horario fijo temprano en la mañana.
3. Tener una libreta, o recurso digital para tomar notas.
4. Trabajar como máximo un capítulo.

Referente al Texto:

1. Conocer si es el texto es del Antiguo o Nuevo Testamento.
2. Conocer el tipo de lenguaje (Literal, figurado, poético, apocalíptico)
A .Lenguaje literal: Es el que es fiel al sentido original de las palabras.
B. Lenguaje Figurado: Es aquel por el cual una palabra expresa una idea en términos de otra, apelando a una analogía. Ej. Parábola, Metáfora, alegoría, etc.
C. Poesía: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantares.
D. Literatura apocalíptica: Daniel, Ezequiel, Zacarías, Apocalipsis.
3. Tomar en cuenta el contexto gramatical, histórico, geográfico, bíblico y teológico.

Preguntas al texto:

1. ¿Quién lo dice?
2. ¿Cuándo lo dice?
3. ¿Por qué lo dice?
4. ¿A quién lo dice?
5. ¿Quién escribe?
6. ¿A quién lo escribe?
7. ¿Por qué lo escribe?
8. ¿A quién lo escribe?
9. ¿Hay mandamientos para mí?
10. ¿Hay cosas que imitar?
11. ¿Hay cosas que desechar?
12. ¿Hay promesas para mí?
13. ¿Qué dice el texto acerca de Dios?
14. ¿Qué dice el texto acerca de Jesucristo?
15. ¿Qué dice acerca de la Iglesia?
16. ¿Qué dice acerca de Satanás?

(Tomado del muro de Facebook del Ps. Alberto Moneró Rijo)

El poder liberador del perdón

(Traducción libre de “The liberating power of forgiveness”, de John Piper, vía Solid Joys)

“«Tus pecados te son perdonados.»” (Lucas‬ ‭7:48‬ ‭RVC‬‬)

Una mujer viene a Jesús en la casa de un fariseo llorando y lavándole los pies. Sin duda, ella sintió vergüenza cuando los ojos de Simón comunicaron a todos los presentes que esta mujer era pecadora y que a Jesús no le importaba dejarla tocarlo.

De hecho, ella era una pecadora. Había un lugar para la verdadera vergüenza. Pero no por mucho tiempo.

Jesús dijo: “Tus pecados te son perdonados” (Lucas 7:48). Y cuando los invitados murmuraron sobre esto, Él fortaleció su fe diciendo: “Tu fe te ha salvado; vete en paz “(Lucas 7:50).

¿Cómo la ayudó Jesús a luchar contra los efectos paralizadores de la vergüenza? Él le dio una promesa: “¡Tus pecados han sido perdonados! Tu fe te ha salvado. Tu futuro será uno de paz “. Declaró que el perdón pasado ahora daría paz en el futuro.

Entonces, el problema para ella era la fe en la gracia futura de Dios, arraigada en la autoridad de la obra perdonadora de Jesús y en la palabra de liberadora de Jesús. Esa es la manera en que cada uno de nosotros debe luchar contra los efectos de una vergüenza bien colocada, no una vergüenza falsa, sino la vergüenza que realmente deberíamos sentir, pero vergüenza que amenaza con demorarse demasiado y paralizarnos.

Debemos luchar contra la incredulidad de la vergüenza paralizante mediante el asirnos de las promesas de la gracia y la paz futuras que vienen a través del perdón de nuestros actos vergonzosos.

“Pero en ti hallamos perdón, para que seas reverenciado.” (Salmos‬ ‭130:4‬ ‭RVC‬‬)

“Busquen al Señor mientras pueda ser hallado; llámenlo mientras se encuentre cerca. ¡Que dejen los impíos su camino, y los malvados sus malos pensamientos! ¡Que se vuelvan al Señor, nuestro Dios, y él tendrá misericordia de ellos, pues él sabe perdonar con generosidad!” ‭‭(Isaías‬ ‭55:6-7‬ ‭RVC‬‬)

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan‬ ‭1:9‬ ‭RVC‬‬)

“Acerca de él dicen los profetas que todos los que crean en su nombre recibirán el perdón de sus pecados.»” (Hechos‬ ‭10:43‬ ‭RVC‬‬)

Todos nosotros necesitamos perdón. Y lo necesitaremos mañana. Jesús murió para proporcionarlo hoy y mañana. Hoy o mañana la realidad es esta: el perdón de Dios nos libera para nuestro futuro. Nos libera de la vergüenza paralizante. El perdón está lleno de futura gracia.

Cuando vivimos por fe en la gracia futura, enraizados en el perdón de Dios, somos liberados de los efectos persistentes y paralizantes del pecado, incluso de la vergüenza que merecemos sentir. Eso es lo que significa el perdón.