Salmo 88: La más sombría oración en la Biblia

“Han languidecido mis ojos a causa de la aflicción; oh Señor, cada día te he invocado, he extendido mis manos hacia ti.” (Salmo 88.9, LBLA)

Hace algunos años, el Espíritu del Señor trajo este Salmo a mi vida. Era Septiembre del año 2012, mi primera visita a la conferencia Por Su Causa, y el Ps. C. J, Mahaney introdujo su exposición sobre este Salmo con las siguientes palabras:

“Este Salmo inicia en desesperación y concluye en tinieblas… esta es la oración más triste que se registra en las Sagradas Escrituras”  

¡Al leer el Salmo 88 nos damos cuenta del porqué de sus palabras!

El Salterio es algo más que una colección de cánticos utilizados por los hebreos y luego por los cristianos para adorar al Padre en sus reuniones. Dividido en cinco libros (capítulos 1 al 41 son el Libro I, 42 al 72, el Libro II 73 al 89 el Libro III, los capítulos 90 al 106 el Libro IV, y los capítulos 107 al 150 el Libro V), cada uno de los cuales concluye con una expresión de bendición al Señor (41.13, 72.18-19, 89.52, 106.48, 150.6), el Salterio resulta ser el mejor reflejo de las emociones que en la vida cotidiana los hijos de Dios experimentan en este mundo y en espera de la redención. Juan Calvino dijo:

“Me he acostumbrado a llamar a este libro, creo que no de manera inapropiada, ‘Una anatomía de todas las partes del alma’, porque no hay una emoción de la que alguien pueda ser consciente que no esté representada aquí como en un espejo”.

W. Robert Godfrey, en su libro, “Learning to Love the Psalms”, lo enfoca de manera más apropiada, pues nos muestra que los salmos no sólo recopilan nuestras emociones pero que además:

“Los Salmos nos enseñan cómo expresar nuestras emociones a Dios en todas las circunstancias de nuestra vida”.

Estas emociones incluyen no sólo el gozo y la alegría: la tristeza, la frustración y el dolor que producen las pruebas (especialmente las pruebas prolongadas) encuentran también espacio en los Salmos porque nosotros vivimos y experimentamos tales emociones mucho más a menudo de lo que somos capaces de reconocer, esto debido a lo que nuestro Señor nos dijo:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16.33, RVR60)

Godfrey (en el libro mencionado antes), concuerda con Mahaney en su evaluación de este Salmo 88, y lo adecuado que es para el alma atribulada de un cristiano: “El Salmo 88 es el salmo más sombrío de todo el Salterio.”

“Han languidecido mis ojos a causa de la aflicción”

El dolor expresado por el salmista Hemán es intenso, y de ello tenemos que aprender. Las características de su tribulación son terribles:

  • Su tribulación le ha dejado al borde de la desesperación y de la muerte:

Porque saturada está mi alma de males, y mi vida se ha acercado al Seol. Soy contado entre los que descienden a la fosa; he llegado a ser como hombre sin fuerza, abandonado entre los muertos; como los caídos a espada que yacen en el sepulcro, de quienes ya no te acuerdas, y que han sido arrancados de tu mano.” (Salmo 88.3–5, LBLA)

  • Su tribulación le acompaña desde hace años:

He estado afligido y a punto de morir desde mi juventud; sufro tus terrores, estoy abatido.” (v. 15)

  •  Su tribulación ha traído consigo el abandono por sus amigos, lo que nos indica que se encuentra sólo en este oscuro y difícil proceso:

Has alejado de mí mis amistades, me has hecho objeto de repugnancia para ellos; encerrado estoy y no puedo salir.” (v. 8)

Has alejado de mí al compañero y al amigo; mis amistades son las tinieblas.” (v. 18)

Estoy seguro que nosotros también hemos sufrido, estamos sufriendo, o habremos de sufrir una angustiosa tribulación, tal como ocurrió con Hemán. Por semanas, meses o años incluso, pudiéramos andar cabizbajos, entristecidos, a causa de las aflicciones; angustiados, al borde de la muerte, habiendo sido abandonados por los que antes eran amigos, a quienes Dios retira de nuestras vidas, dejándonos a nuestros ojos desprovistos y solos.

El escritor, Hemán, no identifica la razón de tan gran aflicción, pero sí nos comparte su percepción acerca del papel de su Dios en todo esto:

Me has puesto en la fosa más profunda, en lugares tenebrosos, en las profundidades. Ha reposado sobre mí tu furor, y me has afligido con todas tus olas.” (vv. 6–7)

Sobre mí ha pasado tu ardiente ira; tus terrores me han destruido. Me han rodeado como aguas todo el día; a una me han cercado. Has alejado de mí al compañero y al amigo; mis amistades son las tinieblas.” (vv. 16–18)

Estos versos no nos permiten afirmar sin duda alguna que la razón de la aflicción de Hemán fueron sus pecados, pues podríamos actuar con ligereza y sin razón, tal como los discípulos del Señor Jesucristo hicieron al creer que un ciego de nacimiento había nacido así a causa de algún pecado particular (Juan 9.1-5). El hecho de que no se nos informe sobre la causa de la aflicción no es descuido, es una manera del Señor conectar todas las tribulaciones y aflicciones de sus hijos con las palabras inspiradas a Hemán. Pero todavía más importante, estos versos nos ayudan a comprender, a reconocer que Dios está a cargo, incluso en los momentos más difíciles y oscuros de nuestras vidas. Cuando Jonás fue arrojado al embravecido mar y luego tragado vivo por un enorme pez, su Dios y nuestro, aquel a quien ofendió, estuvo allí con él, y no le abandonó en ningún momento.

Nuestra humanidad nos lleva a procurar la compañía, el consuelo, de nuestros amigos y familiares. Queremos ser comprendidos, justificados, reconfortados por ellos, a veces  ignorando por completo a nuestro Dios y la calidad de sus obras en nuestras vidas, aún  durante las más duras y tristes horas de prueba. El ser objeto da abandono por parte de los amigos, los compañeros, no debe ser razón para que nuestra alma sufra, más bien debe ser razón para volvernos a nuestro Buen Dios, sólo a Él.

En tiempos de angustia y aflicción, necesitamos acudir a nuestro buen Dios, quien nunca nos abandona. 

En la gracia del Señor esperamos luego completar el estudio de este Salmo.

Dios les bendice.

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