J. C. Ryle nos plantea una profunda reflexión al inicio del año sobre la preparación ante lo incierto. Nos cuestiona si estamos listos para enfrentar la enfermedad, la aflicción, el duelo y, finalmente, la muerte. Destaca la importancia de tener un Salvador y estar en paz con Cristo, así como un corazón dispuesto y un hogar en el cielo. La urgencia de estar preparados para la Segunda Venida de Cristo y de examinar nuestra disposición espiritual es esencial. Ryle nos anima a acercarnos más a Dios y mejorar continuamente nuestra vida cristiana.

