Santiago: Gozo en las Pruebas

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” (Santiago 1.2–4, RVR60)

“Hermanos míos…”

Santiago utiliza esta o una frase similar con mucha frecuencia en su breve epístola (2.1, 14; 3.1, 10, 12; 4.11; 5.7, 9-10, 12, 19, o la variante «mis queridos hermanos»  en 1.16, 19; 2.5). Esto nos es un asunto casual o furtivo, no es como en nuestro tiempo hacemos al identificarnos con los miembros de nuestra congregación, especialmente con aquellos de los que no conocemos sus nombres.

Tres cosas entiendo que Santiago comunica al usar esta frase, especialmente en este contexto:

  1. En medio de las aflicciones, cuando nos acercamos a los afligidos, no hay títulos. Es inconcebible observar la manera en que las “autoridades” en la iglesia del S. XXI se obsesionan con los títulos, estableciendo capaz y jerarquías que tienen poco o ningún valor cuando se aborda a quien se encuentra en aflicción. Santiago, quien ya en principio se ha identificado a sí mismo como “siervo” (no “apóstol”, y mucho menos “hermano de Jesucristo”), entiende claramente su misión pastoral para con su grey; aun cuando esta se encuentre lejos (“en la dispersión”, v. 1) sus tribulaciones siguen siendo de interés para él y necesita conectarse con ellos como uno más. Santiago entiende que para con los hermanos que viven en aflicción la única autoridad que debe importar no es la personal, es la de la Palabra de Dios.
  2. ¡Somos familia! Tenemos una relación que sobrepasa el convivir casual y el compartir ocasional. La Palabra nos define como un cuerpo, cuya interacción demanda que cuando uno padece todos padezcamos con él (1 Corintios 12.26). El sufrimiento de nuestra familia es el nuestro, y no ignoramos, no dejamos a un lado a nuestros hermanos que padecen. No sólo es que todos debemos cuidar, es que todos podemos padecer: así es, todos. Puede tanto padecer el más inferior miembro del cuerpo como puede padecer el más ilustre, o el más fuerte, o el más apasionado, o el más hermoso. Cuando sufrimos, cuando padecemos, todos necesitamos lo mismo: el cuidado y la atención de nuestra familia.
  3. Tenemos un Padre común. Ese Padre nos ha mostrado de su amor para que nos manifestemos amor los unos a los otros, y la manifestación de este amor es el servicio total y desinteresado:

Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” (Juan 15.12–13, RVR60)

Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.” (Juan 17.26, RVR60)

“…tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” (v. 2)

¿A qué tipo de pruebas estaban sometidos estos hermanos? Santiago utiliza una expresión en el original que en nuestro idioma pudiera asemejarse a una carta de colores: sí, Santiago nos hace ver que los que somos de Cristo somos atribulados con una amalgamada serie de tonalidades de pruebas. El Nuevo Testamento nos provee de una idea clara de las condiciones que enfrentaban estos hermanos en el día a día:

Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel. Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.” (Hechos de los Apóstoles 8.1–4, RVR60)

Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos.” (Hechos de los Apóstoles 11.19, RVR60)

¿Se imaginan? Ser perseguidos por los de su propia comunidad a causa de la fe, tener que huir y dejar atrás todo, incluso familiares que no comparten la fe, y todo esto porque un autonombrado héroe, paladín del fariseísmo, “asolaba” (maltrataba, ultrajaba) a los creyentes en Cristo, arrastrándoles de la manera en que son arrastrados fuera del mar los peces en las redes que serán la última morada en la que estos respirarían. Son en realidad diversas las tribulaciones que afectaban a estos hermanos, y son igualmente diversas las tribulaciones que nosotros vivimos hoy.

También es interesante que en lugar de usa el término “aflicción”, o “padecimiento”, Santiago sea movido por el Espíritu Santo a usar “prueba”. Este capítulo 1 de Santiago habrá de aportar mucho a nuestro conocimiento del origen de las pruebas y el efecto de estas en nosotros, los hijos de Dios. En los versos 2 y 3 Santiago usa dos palabras diferentes para “prueba”; esto es importante porque la primera también es traducida como “tentación”. Mientras muchos, correctamente, se enfocan en señalar que el uso de ambas palabras muestra a Dios y su obrar en nosotros, también considero importante señalar lo dual de las diferentes aflicciones que vivimos, incluso aquellas que provienen de nuestros malos deseos (de las que se ocupará luego Santiago en este mismo capítulo) y esto debido al hecho de que en los vv. 12-15 utiliza las mismas dos palabras para referirse a las tentaciones. que tienen origen en el pecado y no en Dios. Según parece, la línea que separa una prueba de convertirse en una tribulación es en realidad muy fina.

Dios espera que en todo tiempo, incluso en esos en que parece todo nos sale mal, nos gocemos por completo en quien es la fuente de todo bien, nuestro amado Señor, pues él no ha perdido el control, y sigue estando a cargo de nuestras vidas. El apóstol Pablo, mientras se encontraba en la cárcel en Filipos, habiendo sido maltratado y arrojado allí por predicar el evangelio y liberar a una joven de la esclavitud de los demonios, cantaba himnos al Señor a quien servía, quien le había puesto en esa cárcel para gloria suya y crecimiento de Pablo:

“La multitud se levantó a una contra ellos, y los magistrados superiores, rasgándoles sus ropas, ordenaron que los azotaran con varas. Después de darles muchos azotes, los echaron en la cárcel, ordenando al carcelero que los guardara con seguridad; el cual, habiendo recibido esa orden, los echó en el calabozo interior y les aseguró los pies en el cepo. Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban.” (Hechos 16.18, NBLA; vs. también Juan 16.20-23)

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” (Filipenses 4.4, RVR60)

Pero, ¿cómo es posible tener gozo en medio de tantas y tan diversas pruebas? Pablo es inspirado a respondernos, pues nuestro Dios quiere que lo entendamos no como un mandamiento más, pero más bien como una herramienta para nuestro beneficio y crecimiento espiritual.

“… sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” (vv. 3-4)

La buena noticia es: ¡Hay propósito en nuestras tribulaciones! Cada experiencia en la vida cristiana es permitida por Dios con la intención de fortalecer nuestro carácter y mostrarnos correctamente ante Él. Andar en el desierto, hambriento, sediento, debe ser sin duda alguna una experiencia horrible, imposible de resistir. Recordemos como se encontraba Agar mientras desfallecía junto a su hijo Ismael:

Y le faltó el agua del odre, y echó al muchacho debajo de un arbusto, y se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque decía: No veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó su voz y lloró.” (Génesis 21.15–16, RVR60)

A diferencia de ella, nosotros sabemos que el desierto no es el fin, que es sólo un ejercicio que nos prepara para apreciar lo que realmente importa, lo que realmente es necesario, para presentarnos humildes y vacíos ante la presencia del Dios que nos llena y satisface.

Abortar este proceso sólo dilata nuestra preparación, por esto Santiago, Pablo, Pedro, todos, esperan que seamos pacientes (que nos mantengamos debajo de la carga que ha sido impuesta por el Soberano Señor) hasta que sea completada la obra en nuestras vidas. Tan enfático es Santiago en este pasaje que lo hace ver con tres frases diferentes:

  1. “Mas tenga la paciencia su obra completa”
  2. “… para que seáis perfectos y cabales…”, es decir, completos y con todas nuestras partes
  3. “sin que os falte cosa alguna”

Todo esto mientras esperamos la manifestación de nuestro Glorioso Señor. En palabras de Douglas Moo:

Según Santiago, cuando el creyente responde con confianza en Dios y con la determinación de resistir pacientemente, las pruebas producen un carácter cristiano íntegro al que no le falta ninguna de las virtudes que definen el carácter piadoso.

No es nuevo, ya lo dijo el Señor en el pasaje que leímos de Juan 16: nuestra tristeza se convertirá en gozo en aquel día en que veamos su rostro hermoso. En boca de los demás apóstoles

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.” (1 Pedro 1.3–9, RVR60)

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” (Romanos 5.1–5, RVR60) “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta. Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.” (Santiago 5.7–11, RVR60)

¡Razones tenemos, pues, pues para tener gozo! Las tribulaciones no son el fin, pues cuando estas concluyan seremos mejores siervos de nuestro Buen Dios, y al final nos recibirá el Señor en gloria, como dice el salmista:

“Con todo, yo siempre estuve contigo;

Me tomaste de la mano derecha.

Me has guiado según tu consejo,

Y después me recibirás en gloria.

¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?

Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

Mi carne y mi corazón desfallecen;

Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”

(Salmo 73-23-26, RVR1960)

Dios les bendice.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s